Sequedad vaginal y dispareunia (coito doloroso)

Sequedad vaginal y dispareunia (coito doloroso)

DIARIO DE CONSULTA


Patología: Sequedad vaginal y dispareunia (coito doloroso).

Paciente: 56 años, sin hijos, menopausia a los 49 años.


Consulta de Lucía Vior Ginecóloga en Asturias

Antecedentes:

La pérdida progresiva de los estrógenos producidos por los ovarios al llegar la MENOPAUSIA, se manifiesta en el área genital y urinaria de diversas formas: sequedad vaginal, escozor y sensación de quemazón, atrofia con adelgazamiento y pérdida de los pliegues de la pared vaginal, dispareunia – que consiste en la percepción de dolor intenso al mantener relaciones sexuales -, infecciones de orina de repetición por la afectación de la mucosa uretral y vesical y la incontinencia de orina en todos sus grados.

Sintomatología:

La paciente, acude a la consulta por notar sequedad vaginal y dolor al mantener relaciones sexuales, que persiste aún a pesar de utilizar lubricantes vaginales.
Desde la última revisión, que se le hizo hace 1 año, se viene aplicando una crema vaginal de estrógenos, con una periodicidad de dos noches por semana. Tras ello, indica que ha percibido una mejoría, mientras realiza el tratamiento de forma continuada, pero que en cuanto cesa en dicha aplicación, al cabo de aproximadamente un par de semanas vuelve a sentir dolor e incluso escozor vulvar.

Tratamiento:

Hace 2 meses le realizamos una sesión de LASER (Gynelase) con una repetición al cabo de un mes y medio.
La mejoría es evidente. En poco tiempo, dejó de sentir escozor y está muy contenta porque ya no nota la rigidez de la pared vaginal que le producía dolor y el consiguiente rechazo de las relaciones sexuales.

Gynelase imagen corporativa

El láser de CO2 (Gynelase) es una opción terapéutica mínimamente invasiva. En la misma consulta ginecológica se introduce un dispositivo intravaginal de forma indolora, emitiendo un pulso de energía láser que estimula la formación de nuevo colágeno, restaurando el grosor y la calidad de la pared vaginal. Se aplica durante unos minutos, rotando como las agujas del reloj. Permite individualizar cada caso, aplicando distintas intensidades, según la patología.