Cáncer de Cuello Uterino o Cáncer de Cérvix

Cáncer de Cuello Uterino o Cáncer de Cérvix

El cáncer de cuello uterino o cáncer de cérvix es el que afecta a la parte inferior y estrecha del útero que desemboca en la vagina.

No es hereditario, está causado por una infección relacionada con un virus común:

Virus de papiloma humano (VPH)

Los virus del VPH se clasifican por genotipos. Hay más de 100, divididos en bajo (VPH-BR) y alto riesgo (VPH-AR).

El VPH es muy frecuente y de facil transmisión por contacto sexual, se calcula que el 70% de los hombres y mujeres sexualmente activos, han estado expuestos a estos virus en algún momento de su vida, sobre todo en la juventud. No es imprescindible la penetración para adquirir la infección. Por ello, toda mujer de cualquier edad está en riesgo de infección desde el inicio de sus relaciones sexuales. La mayoría de ellas, la superará de manera natural en el plazo de 1 año, gracias a las propias defensas de su organismo. Solo si la infección se hace crónica puede llegar a
originar un cáncer.

Existen diversos factores que contribuyen a que la infección se haga persistente: tabaquismo, alteraciones del sistema inmune, alto nº de embarazos o toma prolongada de anticonceptivos orales.

La incidencia del cáncer de cuello de útero es muy elevada: es el 2º cáncer en las mujeres jóvenes (entre 15 y 44 años). Una vez infectada, una mujer puede tardar entre 10 y 20 años en desarrollar un cáncer de cérvix.

El cáncer de cuello de útero se puede prevenir

La prevención está basada en:

  • Administración de vacunas: actualmente están incluidas en el calendario de vacunaciones de las niñas de 13-14 años. Las mujeres de más edad pueden vacunarse adquiriendo las dosis.
  • Visitas regulares al ginecólogo: en ellas se realiza una citología que es indolora y consiste en raspar suavemente el exterior del cuello uterino con el fin de recoger células que luego se examinan al microscopio.
  • También se recomienda realizar una prueba de VPH entre los 30-35 años. Parece que es más eficaz que la citología. Si el virus es negativo el riesgo de cáncer es mínimo. Es una prueba más cara que la citología pero más segura.

TE RECOMIENDO:

  • Realizar citología del cuello del útero si mantienes relaciones sexuales.
  • Utilizar preservativo si tienes relaciones esporádicas pues el cáncer está producido por un virus de transmisión sexual.
  • Vacunarte frente al VPH.